No estoy Postergando. Es importante que aclare algunas cosas antes de comenzar con lo que quiero contarles en este articulo.

Primero. Uso la palabra Postergar o Postergando porque no me gusta la palabra Procrastinar. Siento que no todos la entienden y por eso perderá efectividad el texto.
Segundo. Cuando escribo acerca de esto, la gente me dice lo voy a leer…. Después. Jaja que gracioso.. lo entendí
Tercero. Mientras lo escribía, lo postergue bastante, lo cual no me sorprendió. Es más, utilice bastantes técnicas que explico aquí para poder sobreponerme al momento del “dejarlo para más tarde” y ser igualmente productivo. Por ejemplo una de las técnicas es comenzar en el medio. Y estas palabras las estoy agregando ahora que ya termine de escribir todo el resto del texto.
Asique, comencemos con 10 cosas que pueden hacer para ser más productivos evitando, o aprovechando cuando estamos postergando las cosas.

Plan B
Haga una lista de 10 cosas que pueda hacer y lo hagan sentir más “productivo”. Entonces cada vez que se dé cuenta que está postergando su tarea, vaya a la lista y seleccione la más fácil de las cosas para hacer que sean relevantes para ese momento.
Por ejemplo, si estoy escribiendo un nuevo artículo y me doy cuenta que comencé a postergarlo. Me pongo un pequeño break y escribo unas entradas en las redes sociales de artículos anteriores para intentar ganar nuevos lectores.
Por ejemplo, durante el periodo de tiempo que escribí este artículo, hice una pausa para solucionar unos problemas que uno de mis clientes tenía con su servicio de telefonía. Asique, haciendo esto, mantengo a los clientes satisfechos con el servicio y ellos mantienen su negocio conmigo.
Otra acción, fue leer un poco más para futuros artículos que planeo escribir durante esta semana y la que viene.

Cambiar
Si el postergar las cosas se está convirtiendo en un hábito, entonces hay que dar un paso atrás para tener una nueva perspectiva y hacer algunos cambios. No es posible que estemos haciendo las cosas bien, si todas las cosas que hacemos nos provoca el postergandolas o dejarlas para mas adelante.
Es necesario tomar ese tiempo para reflexionar acerca de que esta pasando en este momento y evaluar que se perdió que ya no nos atrae lo que hacemos y como recuperamos esa chispa.
Eventualmente, estaremos en situaciones donde la chispa no volverá y es una realidad que debemos afrontar la necesidad del cambio de vida. Hay que estar dispuestos a cambiar para estar mejor, que estar descontentos en una situación conocida.

Experimentar.
Parece que Experimentar es la tendencia del mes. Prácticamente todas las publicaciones que leo tienen o mencionan artículos que resaltan la importancia de experimentar cosas nuevas
Voy a darles un ejemplo, Chris Rock, el comediante, tiene un show en el cual él se para en el escenario y logra que cada vez que la gente lo vea, se ría sin parar. Todo el tiempo pasa esto.
Pero cuando el empezó, él se presentaba en un pequeño café/pub de New Jersey y tomaba chistes que había escrito y los leía en voz natural al público. SI la gente se reía sobre el chiste, el sabía que tenía algo que podía trabaja y desarrollar, sino, simplemente tiraba el chiste.
Pasaron más de 1000 chistes antes de que el contase con 1 hora de material para un proyecto que presento un año después en la cadena HBO y que dio nacimiento a su fama.
Cuando estoy en medio de algo, y veo que empiezo a decaer en interés y estoy próximo a dejarlo, freno, reviso que estoy haciendo y busco una nueva dirección. Experimento para ver si logro interesarme más de otra forma.
Cuando funde Smartservices, sabía que quería dedicarme a la aplicación de tecnología, pero no tenía muy en claro aún como ganaría dinero. Probé muchas cosas, desde hacer software (que nadie compro), Tareas de infraestructura e instalaciones de redes, hasta que fui dando con el lugar donde pude proveer a los clientes con el valor que ellos necesitaban y logre que la empresa funcione.
No fue para nada malo experimentar. Cada vez que lo hacía, ganaba experiencia y por sobre todo, valiosa información acerca del éxito y el fracaso.
Ahora, cuando estoy en alguna tarea, ya sea dentro de las tareas diarias que requieren mi atención en la empresa o en esta nueva idea de compartir lo que se con Ud. Y comienzo a dispersarme, me propongo un break para experimentar el desarrollo de nuevas oportunidades de negocio para mí o para mis clientes o mejoras para los servicios que prestamos actualmente. Si de esas ideas que surgen, queda 1 o 2 que valgan la pena explorar a futuro, ya siento que tuve un buen día.

Más pequeño es mejor
Cuando estoy trabajando en un proyecto grande y reconozco que no estoy avanzando, freno. Dejo de pensar en el proyecto completo en sí y me enfoco solo en el pequeño objetivo que tengo que cumplir en este momento.
El proceso es:

  1. Encontrar una tarea pequeña dentro de la tarea general más grande.
  2. Definir claramente el objetivo.
  3. Establecer el tiempo a dedicarle para terminarla.
  4. Tomarse un café.
  5. Hacer la tarea hasta terminarla.

Como ejemplo, desde que comencé la tarea de escribir este texto, tuve varias interrupciones del tipo que venimos discutiendo.
Lo primero que hice fue el ya mencionado PLAN B. Conteste E-mails, arme unos presupuestos y trabaje en unos proyectos que debía terminar rápidamente.
Entonces volví acá y me sentí un poco agobiado. ¿Tengo 10 formas de sobreponerme a esto? NO! Solo tengo 9. Cambiemos el Titulo. Ya encontré la otra. Volvamos a los 10
Entonces, me dije “Tengo que hacer 1 cosa. 1 forma” Entonces me puse a recordar todas las veces que me enfrente a esta situación. La historia es una gran consejera. Recordé que no es algo nuevo en mí el separar una tarea grande en otras más pequeñas. Y así es más fácil completar el objetivo pequeño que nos acerca, en definitiva, al objetivo mayor.

Manejar la Ansiedad
No hay mucho que decir aquí. Solo es importante mencionar que la ansiedad no va a resolver hoy los problemas de mañana. Solo estará robándoles energía y tiempo hoy.

Sorprenderme.
SIEMPRE SORPRENDERME!
Uno de los problemas que nos empujan y obliga a ir postergando las cosas, es que uno se aburre de lo que está haciendo. Cuando algo no nos interesa demasiado, es muy difícil el terminarlo.
Entonces, intento sorprenderme de alguna forma. Si estoy armando un presupuesto para un cliente, simplemente imagino que es lo más increíble que le puedo agregar y lo anoto, luego lo rodeo de las cosas que realmente corresponden al presupuesto y luego evalúo si es posible mantener este increíble agregado de alguna forma, incluso como un extra optativo. Al hacer esto, estoy jugando con las piezas que me interesan y el trabajo está terminado antes de que me de cuenta.

Comenzar en el medio.
Usualmente, comenzar un proyecto es la parte más difícil y tediosa. Entonces, comenzando por el medio, no hay que preocuparse por el inicio “oficial” del mismo.
Por ejemplo, este artículo comenzó con una lista. Después fui escribiendo los detalles de cada ítem, luego el principio.
Y solo por gracia, esta es la última línea que escribí en este artículo 😀

Terminar en el medio.
Ernest Hemingway sabía que estaría postergando en algún momento de su proceso de escritura. Lo anticipaba dado que es algo que le pasaba. Lo que hacía, era dejar su proceso de escritura en el medio de una frase o párrafo. Esto lo dejaría con mucha intención de terminarlo para ver qué ocurriría al volver a empezar. Su interés estaría muy por encima de lo habitual.
Por ejemplo, para un programador, estando escribiendo un codigo se puede terminar ese momento de tareas en un if antes de cerrar la condición. Así al volver, uno tiene esa ansiedad natural del ser humano de terminar lo incompleto y se está más dispuesto que si se retornase a una rutina normal.
[Acabo de responder 2 emails y pasar las facturas del mes a los clientes. Acabo de poner el Plan B en marcha.]
Redefinir el proyecto.
Esto es similar a dividir el proyecto en tareas más pequeñas. Pero en realidad estamos re-definiéndolo para lograr que sea algo más pequeño.
Si se está trabajando en una App genial, es tentador que tenga múltiples funciones, o en una tienda de ropa se quiera tener opciones para todas las ocasiones. Es posible que se puedan reducir las prestaciones/opciones originales para lanzar y luego ya en el ruedo, se vaya adicionando lo que falto, e incluso nuevas cosas que surjan por estar ya en tarea.
Se lanza y luego se termina.

Leer.
Si se está trabado por algún motivo en medio de un proyecto, se puede buscar inspiración en alguna lectura asociada al mismo. O incluso en textos que lo inspiren a uno a motivarse. Si un buen libro nos eleva el espíritu y la energía es bueno recurrir a ellos.
Uno no debe desestimar como uno puede absorber habilidades de la vida (real o ficticia) de un personaje de un libro que nos predisponga a seguir con energías renovadas.

Cancelar.
No todos los proyectos están destinados a terminarse.
La mente y el cuerpo a veces nos dicen lo que no queremos aceptar. Lo que estamos haciendo no vale la pena y está consumiéndonos.
Estuve varias veces ante proyectos que realmente no quería hacer porque sabía que serían fatídicos, con ganancia monetaria, pero terriblemente estresantes y desgastadores, donde la pérdida seria mayor. El tiempo me fue enseñando que incluso luego de una primera charla y aceptación, e incluso cuando el proyecto ya está iniciándose, se puede cancelar algo si realmente no lo vale. Es necesario tomar las responsabilidades del caso, tomar las perdidas, cerrar el asunto y seguir a lo que viene. Si uno está convencido que es la ganancia mayor a futuro.
Tenemos la tendencia y necesidad de terminar lo que empezamos, sobre todo si hemos invertido dinero y tiempo. Nuestro cerebro dice ya está, estas adentro hasta el final. Pero no es así. Es necesario a veces dar un paso atrás. Ponerlo en una pausa real (semanas, meses incluso años) o simplemente cerrarlo.
Por este tipo de situaciones siempre es bueno tener más de un proyecto a mano. Estaríamos mas atados todavía si al cerrar un proyecto que no vale el hacerlo quedamos en la nada.
En mi experiencia personal, siempre manejo 4 o 5 proyectos a la vez en movimiento, con una lista de proyectos aparte para tomar cuando este con espacio para ellos. Esto es una constante inyección de energía que me motiva a terminar los proyectos que estoy haciendo, o que me da la fuerza que se requiere para cerrar los que no valen, para poder seguir con algún otro. NO se debe tener demasiados tampoco en movimiento, dado que tenemos un tiempo limitado para dedicar y no queremos sentirnos sobrepasados y abandonar proyectos buenos.
Cancelar y aceptar el fracaso a tiempo es lo más productivo y eficiente que podemos hacer. Tener todo listo para poder dedicarnos a otras cosas más retribuyentes.
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Estoy prácticamente todo el tiempo postergando cosas. Cada proyecto llega a una etapa que me obliga a postergarlo por algún motivo.
Incluso este artículo es el resultado de que estoy postergando algunos arreglos que tengo que hacer y una campaña de marketing que tengo que diseñar. Pero estoy siendo productivo al escribir esto y permitirme practicar una habilidad nueva que espero crezca en mí en el tiempo. El escribir y poder compartir lo que se con mis lectores. Este es mi plan B